Es asqueroso ver como no podemos controlarnos. Un locutor de radio comenzo a segregar sustancias viscosas al oir el nombre de Elena Anaya. En pleno programa dejo patente nuestro lado mas patetico y decadente declarando su devocion hacia ella, como buscando una infima oportunidad de llamar su atencion, como una vieja sollozando en un programa de madrugada.
Pienso q se debe al inconformismo siempre estar deseando huir de los lugares, como aspirando siempre a algo mejor cuando en realidad ya estas por encima de tus posibilidades. No tiene sentido echar de menos situaciones q me resultaban aburridas o incomodas.
Walk in fire.
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